Frida, yo soy María. Teatro Itinerante. Cuba

Posted: April 8, 2013 in Uncategorized
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Frida, yo soy María. Teatro Itinerante. Cuba

Nunca pinté mis sueños.
Pinté mi propia realidad.

Frida Khalo

Proyecto Teatro Itinerante surge de las necesidades estéticas de sus dos integrantes principales, la actriz Mariela Bejerano y el dramaturgo Ulises Rodríguez Febles, ambos con una intensa y fructífera carrera en sus especialidades.
Itinerante por que es un teatro hecho entre La Habana y Matanzas, donde viven sus dos protagonistas; porque no es un teatro oficialmente existente; sino un proyecto alternativo de amigos, evidenciado en la escena, con muchos deseos de dar a conocer sus propuestas, de buscar vías de subsistencia y soñar; mientras ella filma para la televisión cubana o trabaja para la radio o el cine, y él escribe, promueve o investiga en la Casa de la Memoria Escénica, que dirige en su natal Matanzas.
Itinerante es una vía de mantener viva la dramaturgia de un autor (o de otros afines con su estética), en el proceso de trabajo con una actriz, desde una lectura personal y con el deseo de defender sus ideas sobre el teatro.
Creado para espacios alternativos, apegado a lo perfomatico y a la significación del objeto como recurso expresivo en cada una de las propuestas escénicas.
Es un teatro creado desde la visión y perspectiva de las problemáticas esenciales de la mujer. El centro del la propuesta será el trabajo de la actriz y el valor de la palabra y la imagen (desde la indagación en zonas pocos explorados de la creación humana: el deporte, la arquitectura, la medicina, las ciencias exactas…).
Es importante para ambos creadores, la investigación en los temas de géneros, el estudio y plasmación de figuras emblemáticas de la cultura universal; seres “seleccionados” de la cotidianidad o de la amplia galería de personajes históricos, en una mixtura y fusión, producida por la poética del autor, desde un lenguaje contemporáneo.
Las búsquedas e indagaciones de Teatro Itinerante, están en el uso de espacios que puedan ser utilizados con diferentes connotaciones estéticas e ideológicas y en función del discurso que procura cada puesta, para acercarse a públicos heterogéneos.
Trabajaremos (trabajamos) con creadores de las diferentes manifestaciones artísticas; pero especialmente a partir de iconografías concebidas para motivos ajenos al teatro; al que buscamos significaciones diversas, plurales.
En nuestro primer espectáculo Frida, yo soy María, fue interés de Teatro Itinerante indagar en obras de artistas jóvenes, cuyas iconografías nos propiciaron referentes diversos, afines a lo que deseábamos. Utilizar la galería de arte y cada obra, parte indisoluble de la puesta, como una exposición a la que el público se acerca, contribuye al sentido lúdico y contextual de la misma.
En Falso, texto de Amado del Pino, trabajamos en indagaciones personales del cabaret y el béisbol como deporte nacional, desde la perspectiva de las problemáticas de una mujer cubana.
Es interés del proyecto trabajar por encargo en propuestas, que le sean afines a sus presupuestos estéticos para determinados eventos de todas las ramas del saber.

Integrantes:

Mariela Bejerano Pérez (Actriz). Graduada de Licenciatura en Artes Escénicas, especialidad actuación, en el Instituto Superior de Arte (ISA) 1991. Una de las más importantes actrices de la radio y la televisión en Cuba. Ha trabajado con Vital Teatro y Teatro de las dos orillas. Por su obra en la radio y la televisión ha obtenido numerosos premios, entre los que se encuentran: los siguientes. El Premio Caricato de la Asociación de Artistas Escénicos de la UNEAC, a la mejor actuación femenina de doblaje en obras seriadas por Perfil del Crimen (EEUU); Mención Especial Caricato de la Asociación de Artistas Escénicos de la UNEAC, por el personaje de reparto por (Marlén) en la Telenovela “Salir de Noche” (2003); Premio Caricato de la Asociación de Artistas Escénicos de la UNEAC, a la mejor actuación femenina de doblaje en obras seriadas por Amigas para Siempre (Brasil) (1998); Reconocimiento en el XIX Festival de la Radio Cubana por su actuación en el Programa Cuando la vida vuelve en el espacio Tu novela de Amor de Radio Progreso que obtuvo el Primer Premio (1997); Reconocimiento en el XIX Festival de la Radio Cubana por su actuación en el programa Tres para una Estrella de Radio Arte que obtuvo el Segundo Premio (1997); Reconocimiento en el XIX Festival de la Radio Cubana por su actuación en el programa Historias de Amor y Olvido en el espacio Novela Cubana de Radio Arte que obtuvo el Segundo Premio (1997); Premio Caricato de la Asociación de Artistas Escénicos de la UNEAC, por su actuación en el radio-teatro Esa Mujer que grita (1996); Reconocimiento por su valioso trabajo en la serie detectivesca Chang Li Po (1996); Reconocimiento por su actuación en el programa especial Dora Alonso de Radio Progreso que obtuvo el Primer Premio del jurado de programas variados (1996); Premio Caricato de la Asociación de Artistas Escénicos de la UNEAC, por su actuación en el programa radial Azúcar, Canela y Miel (1995); Reconocimiento por su actuación en La Guerrilla Negra de Radio Progreso que obtuvo el Primer Premio de Jurado de espacios dramatizados seriados (1995); Premio Villanueva a la puesta en escena Galápago en el X Festival de Teatro para Niños (1995). Con Teatro Itinerante concibe un espacio de creación a partir de sus propias necesidades estéticas.

Ulises Rodríguez Febles. Dramaturgo y director: (Cárdenas, 1968) Investigador, guionista y dramaturgo. Licenciado en Español y Literatura. Diplomado en Teatro para niños y de Títeres en el Instituto Superior de Arte de la Habana. Dirige la Casa de la Memoria Escénica. Ha obtenido importantes premios nacionales de dramaturgia para títeres y actores, como el prestigioso Virgilio Piñera, convocado por la Editorial Tablas Alarcos.
Sus obras han sido representadas por Teatro D´ Sur, Teatro Papalote, Vital Teatro, Teatro El Mirón Cubano, Teatro Teatral, Teatro Primero, Mefisto Teatro, Teatro El Puente, Conjunto Dramático de Cienfuegos, Cabotín Teatro, Compañía Rita Montaner, Teatro Icarón, Upstream Theater (Estados Unidos), Radio Nacional y Exterior de España y leídas por Argos Teatro, Teatro de Las Estaciones, Royal Court Theatre, en el Teatro La Gruta del Centro Cultural Helénico por actores mexicanos y en la Cooperativa Paulista de Teatro, Sao Paulo, Brasil.
Ha publicado con Ediciones Matanzas, Letras Cubanas, Ediciones Unión, Ediciones Vigía, Casa Editora Abril, Alarcos y Nick Hern Book, de Londres, Inglaterra.
En el 2004, conjuntamente con el Virgilio Piñera, el Premio Royal Court Theatre, Inglaterra con la que participó en Londres en la Semana de la Dramaturgia: Cuba Real: nuevas piezas cubanas y en la 5ta Semana de la Dramaturgia Contemporánea, 2006, en México. Fue finalista del Concurso Internacional de teatro radiofónico Margarita Xirgú 2001, en España con El Pescador, Piet Heyd y los fantasmas. Ha trabajado para los Servicios Mundiales y Radio 4 de la BBC. Fue nominado para el Premio del Gremio de Escritores de Gran Bretaña en el 2008. Sus obras aparecen en varias antologías de teatro cubano.
Por Huevos, aparece en Al borde de esta isla y Dramaturgia en la revolución (Tomo III), obtuvo el Premio Santiago Pita de la UNEAC y Premio la Avellaneda de Dramaturgia, en el Festival de Teatro de Camaguey.
Como investigador coordinó el proyecto Dramaturgia Cubana Actual, dirigido por José Luis García Barrientos, investigador del Consejo Superior de Investigaciones Científicas de Madrid. Dirigió el grupo universitario ACTUS. Es miembro la Unión Nacional de Escritores y Artistas de Cuba.

Frida, yo soy María.

Frida, yo soy María, de Ulises Rodríguez Febles. Estrenada el 1ero de marzo del 2013 en la Galería Francisco Manzano, de la Filial de la UNEAC, de Matanzas.
Sinopsis: María una pintora cubana vive obsesionada con la obra y vida de Frida Khalo. Sus biografías se funden, mientras el personaje enfrenta problemáticas esenciales de su intimidad como mujer, en el contexto de la realidad cubana. Aunque intenta escapar del influjo avasallador de la artista mexicana, su vida se acerca al vacío, a la locura, a la relación conflictiva de los artistas con el mundo en que viven, su familia, su creación y la sociedad; pero también a la incomprensión del ser humano por la psiquiatría. Entre sus creaciones, mezcla de ella mismo rebelándose ante la Khalo, María desanda los trágicos laberintos del dolor y la pasión.

Necesidades: Para pequeño formato, en espacios alternativos, preferentemente galerías, pues la obra está concebida como una exposición, nacida de la imaginación creadora del personaje. Se exponen obras de los siguientes artistas: Junior Salomón, Adán Rodríguez, Frank David Valdés, Mar Cruz y Laura Rokha, que el público puede disfrutar. Se requieren tres dados para exponer. La escena se arma a partir de la propia exposición, que adquiere vida.

Notas al programa: Mi querido amigo Ulises Rodríguez Febles ha vuelto a sorprenderme con una obra teatral irónica, rotunda, de registros alentadores, y de una agudeza irremplazable dados los tiempos que corren. Y lo digo, porque todo cuanto se dice y aparece en este monólogo titulado “Frida, yo soy María”, tiene para el espectador esa grandeza de las grandes esquizofrenias –no importa, como decía Freud, “diagnosticarlas bien, sino en situarlas mejor”–, y también esa valentía que arrastran los personajes perdedores que encarnan ellos solos metáforas obsesivas.
Ulises desvela estas situaciones con gran soltura y desenfado. No sé, algo así como quien nos descubre sin tapujos los misterios de Eleusis. Por esto mismo, al escuchar este tipo de monólogos para ver mejor, uno recuerda que Horacio hacía exactamente lo mismo en aquella Roma imperial anestesiada por el circo y los arenques gratis. Lo que decía el poeta romano a este respecto no gustaba al César, lógicamente, pero ha quedado en la historia de la dramaturgia como una ladilla de contrabando que no hay quien se la quite de encima: “Soy amigo de Platón, pero aún lo soy más de la verdad”.
Y para hablarnos de algunas verdades, que no están para nada esculpidas en mármol –los clásicos modernos no son tan afortunados todavía –, Ulises Rodríguez Febles se ha inventado a esta María cubana que vive en Santiago de Cuba por más señas, que pinta como Frida Khalo, y que está inmersa, como la mejicana, en ese surrealismo irredento de los grandes idealismos al tiempo que, como cubana que es y a mucha honra, se desespere por ser la paciente directa de una realidad cada vez más surrealista. Una dualidad tan brutal como exquisita que conduce a la pobre María a ser la receptora en su propia casa de un Diego Rivera que en realidad nunca llegará a ser ni su marido soñado, ni su yuma de recambio, ni su amante reconducido. Es decir, lo de siempre, pero acertando en los supuestos de una verdad desconsiderada. Todo aquello que Frida tiraba por la borda con la parsimonia de quien dice adiós arrojando marpacíficos –marido legal, ideales de repuesto, amantes inventados, abortos fáciles, inmovilidades dinámicas, políticas audaces, y mariachis de estraperlo–, María lo recoge pacientemente para fabricar la balsa de su propia deserción. Y es que la Casa Azul de los sueños de María, que coincide con nuestra casa azul, conforme avance el monólogo se deshabita con la vivacidad de una mente perdida que acaba en el manicomio de una realidad cotidiana.
De poco sirve que la propia Frida acompañe a María en la huida del manicomio. Estamos, simplemente ante una de las clásicas “salidas de emergencia alucinatorias” que señalaba Jung a la hora de aplicar con efectividad el psicoanálisis a situaciones difíciles. María no es una paradoja alucinatoria en contra de lo que pueda imaginarse. No. Ella se sienta en el diván del doctor Ulises Rodríguez Febles con una fuerza indagadora tremenda ya que es capaz de hacer hueco a distintos personajes y a situaciones poco cubanas pero que, indudablemente, nos llevan de cabeza a la consideración de nuestra realidad más imparable e impensable.
En fin, que como dice la canción “cierro los ojos y miro”, ¿pero qué veo? Pues algo muy elemental y muy efectivo: a una mujer sin atributos en escena que ella sola –no importa que esté como una cabra en pleno ciclón desatado – se convierte en conciencia alucinante y que nos lleva a la “Doña Clarines” de los hermanos Álvarez Quintero cuando apuntaba al final de la escena II: “Vivimos respirando mentira, cogidos todos en una red de farsa o de disimulo, y la verdad, siempre la verdad, sólo la verdad, acaba por parecer locura”.
Igual que aquí.
Luis Enrique Valdés. Dramaturgo

Opinión sobre Frida, yo soy María.
Rostro y espejo de Frida María Mariela

A un Santo Cristo de fierro llorona,
mis penas le conté yo.
A un Santo Cristo de fierro llorona,
mis penas le conté yo.

Cuales no serían mis penas llorona,
que el Santo Cristo lloró.
Cuales no serían mis penas llorona,
que el Santo Cristo lloró.(1)
“Nunca pinto sueños o pesadillas. Pinto mi propia realidad”, se puede leer en uno de los cuadros pictóricos que aparecen en el espacio escenográfico que sirve de ambiente al monólogo Frida, yo soy María, del teatrista matancero Ulises Rodríguez Febles, re estrenado en la 22 Feria Internacional del Libro, en su periplo por la Ciudad de los puentes. Es una frase de la célebre pintora mexicana Frida Kahlo, fallecida en su natal Coyoacán, en 1954, a los 47 años. Esa debe ser más o menos la edad de la otra pintora, María, la santiaguera, un personaje concebido por Rodríguez Febles en obsesionado diálogo con la obra plástica y la vida de quien fuera esposa del muralista Diego Rivera. También por esas edades debe andar mi colega del Instituto Superior de Arte, la popular actriz del teatro, la radio y la televisión Mariela Bejerano. El montaje aséptico del propio dramaturgo mantiene a Frida-María-Mariela moviéndose entre piezas de arte de Salomón, Adán Rodríguez, Frank David Valdés, Cruz Mar y Laura de Rokha. Las pintoras y la actriz se vuelven una sola en la representación, como si fuera la última vez frente al público La fuerte personalidad rebelde e independiente de Kahlo, hallará su eco en el desequilibrio que hace frágil a María, resonancia que tributa felizmente en una cuidadosa entrega interpretativa que deja ver plenitud y dominio en una actriz que debería prodigarse en más trabajos como este o de otra tendencia escénica.
Antes de que el espectáculo comience ya la actriz está en escena. Se mueve inquieta entre papeles, pinceles, un libro, un zapato, una Frida títere, el busto-pupitre-corset de Mariela Kahlo, y otros objetos. Esa presencia no nos sorprende, ya conocemos a la intérprete por los medios audiovisuales, pero su andar sin sombra nos provoca, interroga, y una vez que la representación comienza nos mantendrán en vilo sus confesiones, que a veces son las mismas nuestras, las del cubano de a pie que encontramos cotidianamente. ¿Ser triunfador o perdedor? ¿Realización o frustración? ¿Verdad o mentira? Una vez más Ulises Rodríguez Febles desde sus fábulas teatrales nos pone frente a realidades y ficciones del ser humano, de la sociedad, del arte.
Mariposita de primavera,
alma con alas que errante vas
por los jardines de mi quimera
como un suspiro de amor fugaz. (2)

Me alegra que existan muchos teatros, eso ofrece la posibilidad de elegir que queremos ver, disfrutar, recibir de los artistas de las tablas. Frida, yo soy María, en su segundo regreso al teatro, nos deja ver en que anda metido su autor y director. Investiga, escribe, promueve y pone en escena sus propias creaciones. Contar para ello con actores y actrices talentosos, arriesgados e inteligentes, dotará a sus palabras dramáticas de una fuerza que no se apoya en un andamiaje espectacular, ni en malabarismos tecnológicos. En el caso de este monólogo, la Bejerano, que posee todas las cualidades anteriores, podrá desarrollar en cada función ese toque de improvisación que proclama el arte de la performance apuntado en las notas al programa, esa convocatoria sorprendente que establece vasos comunicantes entre artista y público. Rostro y espejo donde constatamos que somos parte de un juego que no lo es tanto.
(1) Fragmento de la canción La Llorona, de Chavela Vargas.
(2) Fragmento de la canción Mariposita de primavera, de Miguel Matamoros.
Por Rubén Darío Salazar

Otra obra en repertorio: En falso, de Amado del Pino.

Próximas puestas:
– Queens, de Ulises Rodríguez Febles.
– Orlando, de Ulises Rodríguez Febles.
– Carilda, de Ulises Rodríguez Febles.

Contacto con Teatro Itinerante:
cdimtz@atenas.cult.cu – teresapt@infomed.sld.cu

Otras informaciones: http://www.atenas.cult.cu

Link de video muestra en youtube:

 

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